domingo, 9 de mayo de 2010

"MI aventura de ser docente"

Mi aventura de ser docente.

Realizar la actividad de ser maestro es una tarea difícil, ya que esta implica tener un interés, vocación, conocimientos de estrategias, técnicas, habilidades, conocimientos sobre el área científica o asignatura que se va a impartir, tener control de sí mismo y sobre todo tener una actitud positiva hacia las actividades a desarrollar. Y creo un poco más cuando se imparte Taller de Lectura I y II, Literatura I y II y las asignaturas de las capacitaciones de Administración y Contabilidad a grupos de primero, tercer y quinto semestres, respectivamente. Asi mismo participando en las diferentes actividades académicas con una actitud positiva.
Al iniciar un nuevo día me conduce primeramente a dar gracias a Dios, impulsándome activamente con mis actividades generales y básicamente las laborales y la buena convivencia con mis compañeros. Llego puntualmente a mi centro de trabajo al plantel 34 “San Antonino Castillo Velasco” en la población del mismo nombre, llevando a cabo el registro de mi ingreso a la institución, dirigiéndome al aula que me señala mi horario de trabajo. Me incorporo saludando a los estudiantes. Desde el inicio del semestre doy a conocer el programa de trabajo de cada una de las asignaturas, al igual que los lineamientos a calificar, como por ejemplo, como guía de observación: la asistencia y la puntualidad, la disciplina, la participación en equipos; como lista de cotejo: la entrega de ejercicios prácticos realizados en la clase o extraclase como son la escritura de narraciones, descripciones, escritura de textos argumentativos, escritura de una carta familiar, la redacción de una anécdota, etc. y como cuestionario: un examen, asignándole valores diferentes, dependiendo de los bloques a desarrollar ya que la mayoría de ellos requiere ejercitarlos (saber hacer). Como primera actividad del semestre aplico un examen diagnóstico y posteriormente en los siguientes días inicio de la siguiente manera: Realizo el pase de lista al grupo correspondiente. Doy a conocer el tema de la unidad que se analizará en ese día escribiéndolo en el pizarrón. Doy a conocer el tema principal en este caso por ejemplo: “Practica el proceso comunicativo” después de darlo a conocer continuo con un torbellino de ideas, donde ellos puedan hablar con toda libertad sobre éste tema y a través de preguntas como: ¿Qué importancia tiene el proceso comunicativo? ¿Es una necesidad la comunicación? ¿Cómo fue cambiando la comunicación a través del desarrollo evolutivo del hombre?, etc. Prosigo con la dinámica el “Teléfono descompuesto” para que los alumnos se den cuenta de la distorsión de la información cuando no se es claro y preciso. Y a partir de allí explico el proceso comunicativo desde su origen hasta la actualidad y posteriormente en el grupo se establece un circuito lingüístico, donde el emisor piensa algo-mensaje que comunica al grupo que este caso sería el receptor, lo traduce, éste a medida que oye, realiza la operación inversa descifrando el mensaje y le atribuye casi el mismo significado que quiso darle el emisor. Luego el receptor al responder el mensaje, se convierte en emisor para iniciar el mismo proceso para el cual se completa el hecho de la comunicación. Y finalmente terminamos con una pequeña conclusión. Esto lo realizo en un periodo de tiempo considerado según lo permita el programa de trabajo. Al finalizar la clase me despido de los jóvenes haciéndoles una invitación a repasar sus apuntes para el otro día y a seguir preparándose e involucrándose más en la lectura; me traslado al grupo que me indique el horario de clases que se me ha asignado. Por lo que el desarrollo de la clase no será idéntico a la anterior, ya que como se sabe, cada grupo y cada asignatura tienen sus características especiales, pero en lo general es la manera de desarrollo de un día de trabajo cualquiera.
La finalidad que busco es que el alumno se enriquezca como ser humano de manera general facilitándole el camino para su desarrollo profesional y personal en su vida cotidiana. Considero que una de las tareas de nosotros los docentes es la de crear en el alumno un sentido de responsabilidad y disciplina hacia sus actividades, de crear un sentido de superación, estar satisfecho con el trabajo que se realiza en el aula, que exista disposición al cambio, que es el reto de cada día, ya que nuestros jóvenes son los que van a moldear después las enseñanzas que les damos, por lo que hay que realizar el trabajo con entusiasmo, lo importante es sentirnos satisfechos con los objetivos logrados en nuestros alumnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario